sábado, 26 de abril de 2014

Jaime Morey, el hombre de los mil festivales



A Jaime Morey le conocemos por su participación en el Festival de Eurovisión en el año 1972, durante un sexenio en el que España consiguió el mejor palmarés de su historia: dos primeros puestos, dos segundos y un cuarto contrastaron tremendamente con el pobre décimo lugar en el que se clasificó Morey en Edimburgo. Visto desde la perspectiva de hoy en día, el 10º puesto de Amanece no está nada mal, pero hay que suponer que debió ser una jarra de agua fría para Jaime Morey en el Festival de Eurovisión de hace 42 años ya que empeoraba, con mucho, los excelentes resultados que venían consiguiendo los representantes de TVE. ¿Qué tal si repasamos juntos la trayectoria artística de Jaime Morey?





El que posteriormente sería conocido con el sobrenombre de "La voz de arena", Jaime Morey, nació en Alicante el 16 de junio de 1942. En junio cumplirá 72 años y vive rodeado de mujeres: su esposa María, sus dos hijas, Sandra y Laura; y sus cinco nietas. "En esta casa sólo hay mujeres, y vivir con ellas es buenísimo; son más completas que nosotros, más fuertes, más intuitivas", decía en una entrevista concedida a La Razón en mayo de 2011. Viven también con su perro Marco.

COMIENZOS

Desde muy jovencito tuvo claro que quería dedicarse al mundo de la música: con doce años comenzó sus estudios de canto y con quince ingresó en la tuna de la Escuela Profesional de Comercio de Alicante. En plenos años 50 proliferaban en las radios españolas los concursos musicales y Jaime Morey se animó a presentarse a varios de ellos: logró el primer premio en La Voz de la Fama (Radio Valencia) y en Aquí Albany (Radio Alicante), demostrando que lo suyo con la canción iba totalmente en serio.

El siguiente paso lo dio en Madrid. El maestro Laredo, propietario de la sala de fiestas Pasapoga, le contrató para interpretar canciones de Charles Aznavour en 1959. Morey debutó en Madrid cobrando 15 pesetas por dos sesiones y al principio tuvo mucho éxito, llegando incluso a editar un single con Philips, apadrinado por Manuel Alejandro. Fueron años duros porque el éxito no llegaba y Jaime se veía obligado a tocar un trombón, a vender insecticidas o a ir casa por casa vendiendo libros. Además, tuvo que asumir el duro golpe de perder a sus padres con poco tiempo de diferencia. Recordaba en la entrevista citada antes que "Todo ocurrió en un mes. Primero se fue mi madre por un cáncer de hígado, y luego, a los 23 días, mi padre. Creo que fue el peor mes de mi vida".

AÑOS 60, LOS FESTIVALES DE LA CANCIÓN



Jaime Morey tuvo que sacar fuerzas para reponerse y volcarse en su trabajo para evadirse del triste drama familiar que sufrió. En los años 60 encontramos a Jaime Morey participando en montones de festivales de la canción, como la Olimpiada de la Canción de Atenas, el Festival de Sopot (Polonia) o el patrio Festival de Benidorm 1964. Precisamente en Benidorm obtuvo la segunda plaza gracias a la canción El barco, el mar y el viento.

Durante aquellos años fue novio de la cantante Salomé. Tanta expectación hubo sobre aquel "idilio" que protagonizaron un montón de portadas de la prensa del corazón. Incluso la revista Lecturas publicó en septiembre de 1966 que el enlace era inminente porque se había hecho el anuncio oficial. Hubiera sido la boda del siglo para los eurofans, ya que podrían haber contraído matrimonio dos futuros eurovisivos. La realidad es que Jaime y Salomé guardan un mutismo absoluto sobre esta relación y ninguno de los dos se ha pronunciado sobre la relación que tuvieron en la década de los 60. Jaime Morey y Salomé se encontraron en el programa Eurocanción 2001 y alguna mente preclara que desconocía el dato de su frustrado matrimonio los puso juntos a la hora de saludar al público al principio de la gala. Morey desapareció del lado de Salomé, como se puede ver en el minuto 0:42 de este vídeo.



Jaime Morey conoció a una joven llamada María, con quien se casaría en 1972. Era una fan nueve años menor que el cantante, pero que logró conquisitar su corazón. Ojo al relato de la chica: "Lo de Jaime y yo empezó cuando unas compañeras de curso, a eso de los catorce años, empezaron a decirme que tenía que ir a Puerta del Sol, un programa de Radio Madrid, que allí había un chico 'que no veas', la mar de simpático y todo eso. Y me firmó un autógrafo ¡en el libro de física! Y claro, luego fotos de Jaime por todos los libros. Las monjitas que protestan, las fugas de clase para ver el programa, los padres que se enfadan... Todas las clases empezaban a las tres y yo no aparecía hasta las cinco". Teniendo en cuenta que María se casó con 21 años y echando cuentas, la pareja debió conocerse en 1965 y "el 26 de noviembre de 1967 nos hicimos novios". En nochebuena de ese año, Jaime cenó en casa de sus futuros suegros por primera vez. Aquellos años de juventud constituyen la mejor época de su vida, ha dicho del período que va de los 60 a 1975 que "esos quince años fueron inolvidables".


En 1965 hace su primer intento de participar en el Festival de Eurovisión. Llega a la gran final del musical Gran Parada donde se clasifica en 10º puesto con el tema La bailaora. Entre sus contrincantes encontramos a Raphael, Dúo Dinámico o la propia Conchita Bautista, ganadora a la postre del pasaporte a Eurovisión. La consolidación artística de Jaime Morey llegó en 1965 gracias al apoyo de Augusto Algueró, que le llamó para grabar Acompáñame junto a Rocío Dúrcal. Fue un gran éxito en todo el mundo gracias a que la propia Dúrcal protagonizó una película con idéntico título en la que no tuvo como partener masculino a Morey sino al actor venezolano-mexicano Enrique Guzmán.




Morey se posicionó como uno de los artistas afectos al régimen del General Franco. En 1966 el Generalísimo celebró un curioso referendum "por la paz" en el que se buscaba un aval democrático de la ciudadanía para la dictadura. En concreto, se votó la Ley Orgánica del Estado en un referendo en el que pràcticamente se obligó a los ciudadanos a votar por el "sí". Jaime Morey, amigo entonces del Ministro de Información y Turismo Manuel Fraga, cedió su imagen para apoyar la Ley Orgánica del Estado, como se aprecia en la foto superior.

En 1966 concursó en el Festival de la Canción Mediterránea, pero no llegó a estar entre los finalistas. Defendió el tema Ese amor, interpretado en versión femenina por Gloria. En 1967 volvimos a verle en el Festival de Benidorm, defendiendo el tema Por las mañanitas, de Amado Regueiro y Pedro Santonio. Aquel mismo año se presentó al Festival de Mallorca con Cuando llegue la tarde.


La segunda mitad de los años 60 fue especialmente fructífera para la edición de discos de Jaime Morey. Estos fueron algunos de los discos que se pudieron encontrar en las tiendas de discos de la época: Una marioneta (EP, 1965), Te debo (EP, 1965), El carnaval se fue (EP, 1966), Dio come ti amo (EP, 1966), Guapa (EP, 1967), Por las mañanitas (single, 1967), Por qué me enamoré (single, 1968), Negra paloma (single, 1969) o Solo las rosas (single, 1969).

Jaime Morey se distinguió en la época por sus desvelos para acudir a cuantos festivales de la canción era reclamado, especialmente si representaba a TVE. En el año 1970 acudió a la Copa de Europa celebrada en Knokke, formando parte del equipo español con Cristina, Dova, Julio Iglesias y Dyango. Se llevaron el primer premio. A la pregunta de si le había servido de algo participar en tantos festivales, Morey respondía que "ya sé lo que es enfrentarme a ese público. No es lo mismo un festival que una actuación".


CAMINO A EUROVISIÓN

En 1970 siguieron los intentos de Jaime Morey para presentarse al Festival de Eurovisión, proeza que lograría en 1972. Llevó al II Festival de la Canción Española la melodía De pronto tú, de Aurora Sánchez Sousa y José Luis Pécker. En su versión femenina estuvo defendida por Rosa María Lobo, conocida entonces como Maya. Quedaron quintos en una de las preselecciones españolas más competidas de la historia, donde también tomaron parte Mocedades, Basilio, Los Mismos, Donna Hightower, Cristina, Los Valldemossa, Nino Bravo, Franciska y el ganador, Julio Iglesias.

A finales de aquel año, Jaime Morey es uno de los diez elegidos para concursar en Pasaporte a Dublín, el programa del que saldría el representante de TVE en Eurovisión 1971. Morey, Nino Bravo y Junior son los tres candidatos masculinos, que tienen que competir con el trío Los Mismos y con seis solistas femeninas: Rocío Jurado, Karina, Dova, Concha Márquez Piquer, Cristina y Encarnita Polo. Gana Karina y Morey se clasifica en segundo lugar, lo que será su mejor aval para ser elegido representante español en Edimburgo al año siguiente. El día que se dio a conocer el resultado del programa Jaime Morey no apareció por TVE, temiendo que se seleccionaría a una solista femenina.



El 19 de enero de 1972 TVE anunciaba que Jaime Morey les representaría en Edimburgo. El alicantino fue seleccionado "a dedo", justo tras tres años de convertir las preselecciones en grandes espectáculos televisivos. En declaraciones a la revista Mundo joven dijo que lo primero que pensó fue "¡Por fin! Y en décimas de segundo lo que pensé es "¡Anda! ¿Cómo es posible que la vida dé tantas compensaciones en tan poco tiempo?".

Jaime estaba satisfecho de que le hubiesen elegido en 1972 porque contaba con muchas tablas para enfrentarse al reto de Eurovisión. Augusto Algueró se encontraba en el MIDEM de Cannes y tuvo que volver raudo a España para escribirle a Morey tres canciones y de ahí, seleccionar una para Edimburgo. Se especuló con muchas posibilidades y los críticos musicales de la época airearon que se buscaba un tema rítmico en el que Morey actuaría acompañado de un coro infantil, adelantándose siete años a la idea de Betty Missiego. En una entrevista publicada a finales de enero de 1972, Jaime decía que "vamos a meter un coro de niños huérfanos. Como yo soy huérfano también... es por dar a ocho o diez chavales la oportunidad de salir por ahi fuera. Además les va a hacer mucha ilusión".

Finalmente, la elección recayó sobre el melódico Amanece y no hubo coro de niños: Morey fue acompañado por Juan Camacho y por las Hermanas Ross. La casa de discos Belter se esmeró en promocionar a Jaime Morey con un sorprendente cambio de look: sus estilistas le tiñeron el pelo de negro y de esta guisa se pesentó en Edimburgo. Allí esperaba disfrutar de las bodegas locales, "nos vamos a poner morados de whisky", declaraba el eufórico eurovisivo a dos meses escasos de su actuación.



Durante su participación en Edimburgo, Jaime Morey fue víctima de un boicot procedente del público de la sala. Durante la interpretación de Amanece, un grupo de escoceses lanzó bombas fétidas en la sala. Detrás de aquel gesto estaba la intención de protestar por la dictadura franquista, apoyada explícitamente por Jaime como hemos señalado antes. Morey siguió su actuación como buen profesional, aunque declaró con posterioridad al festival que se dio perfecta cuenta que “unos melenudos habían explosionado algo". Aquel hecho intensificaría a partir de 1973 las medidas de seguridad en Eurovisión, especialmente por el debut de Israel.



Días de después de Eurovisión, las revistas del corazón se hicieron eco de la boda de Jaime Morey con su novia María Mollejo. Ha dicho que el 5 de abril de 1972 fue el más feliz de su vida porque "Después de 40 años, seguimos juntos tan felices, algo exótico en estos tiempos de separaciones, ¿no?". Contrajeron matrimonio en la Iglesia de los Dominicos de Alcobendas y acudieron importantes invitados del mundo de la canción, como el Dúo Dinámico, José Luis Uribarri o sus compañeras de Pasaporte a Dublín, Karina y Cristina.


Al día siguiente comenzaron su luna de miel en Alicante, honrando a los padres del cantante en un momento tan importante para la pareja. Jaime y María llegaron a plantearse celebrar su boda en Edimburgo como reclamo comercial días antes del Festival de Eurovisión, pero tuvieron el buen criterio de no hacerlo. En 1973 llegaría su primer retoño. Precisamente en 1973 se produjo el triste fallecimiento del cantante Nino Bravo y en un momento tan duro, Jaime Morey y Manuel Alejandro se encargaron de organizar el funeral por el cantante valenciano. Cinco meses después de estos tristes hechos, en septiembre, la Plaza de Toros de Valencia acogió un macroconcierto homenaje a Nino Bravo en el que intervinieron Jaime Morey, Julio Iglesias, Mocedades, Los Mismos, Dova, Basilio y otros importantes artistas de la época.

LLEGA LA TRANSICIÓN


En 1977 Morey recibió un encargo del mismísimo Manuel Fraga: cantar el himno de Alianza Popular para las primeras elecciones democráticas de España tras la dictadura. Morey accedió porque "Me lo pidió Fraga, que era amigo, y acepté, pero nunca fui de Alianza ni de ningún partido. Ese asunto me hirió. A la compañía de discos no le sentó nada bien que cantara ese himno; acababan de legalizar el Partido Comunista y la moda era ser de izquierdas. No querían a nadie marcado por la derecha. Yo no entendía nada; nunca  pensé que tuviera tanta trascendencia. Así que me pusieron la proa y me fui a México".



Su posicionamiento político le costó un exilio a México en plena Transición. Allí fue actor de telenovelas y grabó algún que otro disco, sin el eco que tuvo a finales de los 60 y principios de los 70. En esta época fueron frecuentes sus viajes a un lado y otro del Atlántico. Uno de sus últimos trabajos artísticos fue en una bizarra película del año 1983 titulada Juana la loca... de vez en cuando, dirigida por José Ramón Larraz. Compartió protagonismo con grandes nombres del cine español, como José Luis López Vázquez y Fernando Fernán Gómez o la mismísima Lola Flores, en el papel de Isabel la Católica. Se trata de una comedia de época, con divertidos anacronismos, en los que Jaime Morey daba vida a Felipe el Hermoso, un cantarín príncipe azul por el que suspiraba Juana la Loca. La cinta está repleta de momentos vintage ochenteros gracias a La Faraona, así que recomendamos su visionado en Youtube para ver a Jaime Morey en su papel.


 



SU RETIRADA DE LA CANCIÓN

Morey decidió abandonar los escenarios en 1987. Dijo que fue "por un cúmulo de cosas: estaba desilusionado, harto. Los viajes, los líos con las compañías de discos... No me encontraba bien, me sentía solo, estaba en México cantando y haciendo telenovelas. Así que un día me dije: misión cumplida, Jaime. No me hacía ilusión continuar".



En años siguientes continuó en el mundo de la música empleando su experiencia de casi tres décadas como productor y mánager. Contó que llevó "a María Dolores Pradera, Los del Río, Bertín Osborne, etc. Yo era su amigo. Era para mi gente lo que yo no tuve en mi carrera: un amigo de verdad". También apoyó en los años 90 a su hija Sandra, que decidió seguir sus pasos. Fue promocionada en Telecinco hasta la saciedad y su nombre llegó a barajarse en 1998 para representar a TVE en Birmingham en Eurovisión. Pero lo suyo acabaría siendo la televisión y aterrizó en el programa Música Sí junto a dos portavoces eurovisivos como Jennifer Rope y Hugo de Campos. Sandra fue eurovisiva en 2001 al ejercer como presentadora de Eurocanción 2001, la accidentada gala de elección de David Civera. Nuestros compañeros de Sufridores en Casa ya lo han dicho todo sobre Sandra Morey, así que recomendamos fervientementemente a quienes deseen conocerla mejor que lean este post.


Volviendo a la biografía de Jaime Morey, hay que hacer irremisiblemente parada en un caso que lo salpicó en el año 2001, Gescartera. Dicho grupo, propiedad de su yerno Antonio Camacho, llegó a pagarle según El Mundo hasta 18.000 euros "por no dar ni chapa" como director de imagen de la empresa, según el cantante, que permaneció dos meses en la agencia de valores yendo cada día a las oficinas "a leer el ABC". Hasta el presidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana, tuvo que dar cuentas en aquella época de su relación con Jaime Morey, a quien nombró asesor de presidencia de la Generalitat sin conocerle de nada. Jaime Morey y su hija Laura se vieron imputados en un turbio asunto financiero del que salieron absueltos en 2008. Antonio Camacho, eso sí, tuvo que hacer frente a 11 años de prisión. Coincidiendo con aquellos momentos, el programa Caiga quien caiga sacó a la palestra un antiguo tema del cantante, Talonario de cheques, cover del Cheque viajero de Bebu Silvetti, en el que la letra hacía alusión a un repentino enriquecimiento del protagonista de la canción.



Con 70 años cumplidos y una vida repleta de anécdotas, Jaime Morey cuenta que ha sido muy bueno. "Más que de bueno", retruca, "creo que fui excesivamente confiado. Me he fiado de amigos que al final no lo eran". Con el tiempo, dice el cantante que ha ganado en espiritualidad: "Soy más espiritual que antes. Esto quiere decir que quiero más a mi familia, a la gente en general. Creo que aunque a veces parezca lo contrario por todo lo malo que sucede, en el mundo hay más gente buena que mala". En cambio, ha ido dejando en el camino ilusiones pero no ha abandonado el vicio de fumar ni el alcohol: "Sigo fumando y aún bebo whisky. Un buen whisky, un puro y la charla relajada con un amigo es de las cosas más placenteras del mundo. En los restaurantes lo han puesto difícil".

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